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LA CELULA INTRODUCCIÓN
Todos los organismos vivos están compuestos
por unidades biológicas, llamadas células, que constituyen
en su conjunto el cuerpo de un ser vivo.
Las células se agrupan en tejidos, que a su vez constituyen
el cuerpo. La célula constituye un nivel biológico
clave e insustituible para la vida, tanto para los seres vivos superiores
como inferiores.
Vamos a ver algunos rasgos de la morfología celular que debemos
conocer:
La célula se puede asemejar a un globo lleno de agua. El
globo sería la membrana celular, que engloba a un contenido
líquido, el citoplasma. Flotando en este citoplasma encontramos
varias estructuras. Por un lado los orgánulos u organelas
(mitocondrias, retículo endoplasmático, ribosomas...)
que son los encargados de realizar gran parte de las funciones celulares
nutrición, obtención de energía-. Por
otro lado, y también flotando en el citoplasma, tenemos al
núcleo rodeado por su propia membrana nuclear. En el interior
del núcleo se encuentran el DNA (ácido desoxirribonucleico).
El DNA se organiza formando los cromosomas, que como sabemos contienen
la información genética de esa célula. El ser
humano tiene su información genética organizada en
23 pares de cromosomas, 46 en total. El ser humano (al igual que
el resto de los mamíferos) tiene en el núcleo de todas
las células de su cuerpo la misma información genética,
agrupada en los 46 cromosomas.
Existen dos tipos de células:
Células somáticas: Constituyen la mayoría de
las células de nuestro cuerpo. Contienen toda la información
genética de un individuo, organizada en 23 pares de cromosomas,
23 procedentes de la madre (óvulo) y 23 del padre (espermatozoide)
que se unieron en la fecundación. Se las denomina células
diploide: 2n cromosomas, 2x23 cromosomas.
Células germinales, sexuales, gametos: Estas células
están situadas en la gónadas de los aparatos reproductores
femenino y masculino. Los gametos contienen la mitad de la información
genética de un individuo: 23 cromosomas. Se dice que son
células haploide: n cromosomas, 23 cromosomas. Estas células
necesitan unirse al gameto complementario (fecundación),
para completar así la información para dar lugar a
un individuo humano completo. Como sabemos los gametos son dos:
-varón: espermatozoides, que se forman en el testículo.
-mujer: óvulo, que se forma en el ovario.
DNA: El código genético
El DNA es una macromolécula compleja,
compuesta por dos cadenas o hélices que se entrelazan entre
sí formando una doble hélice. Cada cadena está
formada por millones de eslabones, llamados nucleótidos o
bases nitrogenadas (son cuatro: A-T, G-C). Ambas hélices
están unidas entre sí, a nivel de los eslabones complementarios
de cada hélice, por parejas. La secuencia de los pares de
bases es lo que determina el código genético.
Según el orden que sigan esos pares de bases, se codifica
una función u otra, o simplemente no se codifica nada. El
DNA de la célula se organiza en cromosomas. Cada cromosoma
es una molécula largísima de DNA. El ser humano tiene
su DNA organizado en 23 pares de cromosomas distintos, es decir,
46 cromosomas. La mínima secuencia de DNA que es capaz de
codificar una función o una estructura completa se denomina
GEN. Sin embargo existen largas secuencias del DNA, que aunque molecularmente
se compongan de lo mismo que un GEN (son una secuencia de nucleótidos),
no codifican absolutamente, y por lo tanto no se les llama genes.
Algunos han llamado a esas secuencias vacías,
DNA basura. Hoy día se piensa que la función de ese
DNA es estructural, es decir, contribuye a dar estabilidad a la
molécula de DNA. Cada cromosomas contienen miles de genes.
Hoy día se estima que el ser humano tiene más de 30.000
genes en sus cromosomas.
DNA: codificación de las funciones
Como ya dijimos, todas las células del cuerpo
humano tienen en su núcleo todos los cromosomas y por tanto
todos los genes, es decir, toda la información de un ser
humano. Si cualquier célula tiene toda la información
genética necesaria para poder codificar todo un ser humano,
¿cualquier célula de nuestro cuerpo podría
generar un nuevo ser humano?
La cuestión es la siguiente: las células de nuestro
cuerpo contienen toda la información de un ser humano, pero
SOLO PUEDEN LEER y por lo tanto procesar- la información
de los genes que codifican la función a la que está
llamada esa célula. Por ejemplo y simplificando: una célula
de la piel de la mano tiene toda la información de un ser
humano, pero sólo le está permitido leer el gen que
codifica la piel y el que codifica el que esté en la mano.
El resto de la información, el resto de los genes, aunque
están ahí, esa célula no los puede leer.
El mecanismo que desarrolla la célula para la NO LECTURA
de los genes, es el sistema de plegamientos y metilaciones. Al aplicarse
estos sistemas a un gen, ese gen se hace ilegible.
CODIFICACION DEL DNA
El DNA del individuo embrionario será esencialmente idéntico
al DNA de ese mismo individuo cuando sea adulto. Sin embargo observamos
que el volumen de información que lee y expresa el DNA embrionario
es abrumadoramente mayor.
1. TOTIPOTENCIALIDAD. ZIGOTO O EMBRION UNICELULAR. En los momentos
posteriores a la fecundación, el embrión unicelular
la primera célula del nuevo individuo-, tiene en su
nucleo toda la información genética de un nuevo ser
humano, distinto de sus padres. Ese nuevo ser unicelular posee la
capacidad de empezar a desarrollar todo un individuo humano. El
DNA de ese embrión esta absolutamente legible, se puede expresar
toda la información, se pueden leer todos los genes.
A las 24 horas se produce la primera división celular. En
sus primeros estadios (sus primeras divisiones celulares), el DNA
del zigoto tiene la peculiaridad de permanecer puro, sin plegamientos.
Por tanto, si separáramos artificialmente las dos primeras
células del zigoto bicelular, comprobaríamos que cada
célula generará un embrión. Estas células
del embrión en sus fases iniciales se llaman CELULAS TOTIPOTENCIALES,
es decir, que pueden dar lugar a TODO un individuo.
2. PLURIPOTENCIALIDAD
A medida que el embrión sigue su desarrollo y se van produciendo
más divisiones celulares, las células embrionarias
se van diferenciando hacia funciones y estirpes celulares determinados.
Esta diferenciación se consigue a través de los plegamientos
en el DNA celular, que dejan ilegibles los genes que no va a necesitar
expresar esa célula. De esta forma, cuando el embrión
ya está en fase de blastocisto (7-14 días postfecundación),
, si extrajéramos artificialmente las células de su
Masa Celular Interna y las cultiváramos, nunca darían
lugar a un embrión completo, sino a estirpes celulares determinadas
por los genes que en ese momento se pueden leer. Estas células
que tienen capacidad para dar lugar a cualquier estirpe celular,
pero no a un embrión completo, las denominamos CELULAS PLURIPOTENCIALES.
En el caso descrito, estas células pluripotenciales se llamaría
también CELULAS MADRE EMBRIONARIAS o STEM CELL EMBRIONARIAS.
En sus sucesivas divisiones, la célula madre embrionaria
va perdiendo su capacidad de dar lugar a todos los distintos tejidos,
al tiempo que empiezan a diferenciarse, a especializarse hacia un
tejido u otro.
Las células en su desarrollo poseen dos cualidades básicas:
la pluripotencialidad y la diferenciación, que se contraponen:
cuanta más pluripotencialidad posee una célula, menos
grado de diferenciación tiene, y al revés. La pluripotencialidad,
propia de la célula inmadura o indiferenciada, es la capacidad
de una célula para convertirse en todas las posibles estirpes
celulares. La diferenciación sin embargo es la cualidad por
la cual la célula adquiere ya una especialización
dentro de un tipo celular concreto que le hace no poder convertirse
en otro tipo celular distinto.
En el embrión existen gran cantidad de células PLURIpotenciales
que se multiplican a gran velocidad para ir dando lugar las diferentes
partes y órganos del individuo. A medida que proliferan esas
células, se van diversificando hacia un órgano y otro
corporal, produciéndose la especialización: esa célula
está ahí con una ubicación, y con un función
concreta.
Así pues, cuando el feto se encuentra aproximadamente en
el 3 mes de vida (fin de la etapa de organogénesis), la mayor
parte de sus células ya se hallan diferenciadas según
el tipo celular que se necesita para cada órgano. Tras el
nacimiento, prácticamente todos los tejidos, sobre todo aquellos
que más se renuevan, conservan una cantidad pequeña
variable de células pluripotenciales capaces de multiplicarse
y poder así proporcionar células con el fin de renovar
y reparar los tejidos en los que residen. Esas células formadoras
de múltiples células hijas, que están programadas
para regenerar el tejido donde residen, se llaman célula
MULTIPOTENCIALES. Son otro tipo de células madre o progenitoras
(stem cells).
3. MULTIPOTENCIALIDAD
La multipotencialidad se define como la capacidad de generar células,
pero sólo del tipo celular del tejido al que pertenecen o
residen. Estas células existen, y están presentes
en la mayoría de los órganos de la economía
corporal del adulto, y conviviendo en su órgano con el resto
de las células diferenciadas, tiene una propiedad única:
dar lugar a los distintos tipos celulares que componen el órgano
en el que residen con el fin, por ejemplo, de renovar las poblaciones
de células que van envejeciendo.
Vamos a ilustrar este fenómeno con un ejemplo. El corazón
está compuesto por millones de células de distintas
estirpes: células musculares, células endoteliales
de revestimiento de los vasos del corazón, células
de conducción del impulso nervioso... Muchas de esas células
citadas, no pueden dividirse, y si se llegaran a dividir, sólo
darían lugar a células iguales a ellas. Ahora bien,
se ha descubierto recientemente que existen células en el
corazón células madre cardíacas-, que
conviviendo con las antes citadas, tienen la capacidad de dividirse
y dar lugar a células de las tres estirpes citadas. Estas
células algunos las llaman MULTIponteciales, por su capacidad
para dar regenerar células del órgano en el que residen.
Algunos autores han llamado a estas células madre de adulto,
células madre ORGANO-ESPECÍFICAS, para diferenciarlas
de las embrionarias. En el caso que se produzca un infarto de pequeño
tamaño, esas células pueden cubrir esa zona infartada
con células cardíacas y endoteliales generadas por
ellas. Estas células madres también se han encontrado
en muchos otros órganos: cerebro, hígado, piel, retina,
médula ósea... La capacidad de estas células
madre de adulto para regenerar zonas dañadas es muy limitada,
y se ciñe sólo a zonas de pequeños infartos.
Grandes áreas de infarto no son susceptibles de ser regeneradas
por estas células.
Es la Médula Ósea el órgano en
el que mejor se conoce la función de estas células
madre, como una fuente inagotable para la regeneración de
las poblaciones celulares de la sangre(glóbulos rojos y leucocitos...),
y como veremos ahora, también de otros órganos corporales.
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