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PLACENTA
Placenta significa en latín
torta o pastel, y recibió estenombre por el aspecto externo
de las bolsa de las aguas al caer al suelo tras su expulsión.
Corion es término derivado del griego córion, que
significa piel, cuero, y que también se aplicó a todo
el conjunto de la bolsa formada por las membranas fetales, aunque
hoy, en el lengua je
anatómico científico el término corion sólo
se aplica a la membrana fetal externa. Amnion es un término
griego, amnion (amnion), diminutivo de amnóv (amnós),
que significó cordero y que por extensión, el término
amnion también se aplicó en la Grecia clásica
a la vasija que servía para recoger la sangre en los sacrificios
religiosos, y a la bolsa de las membranas fetales, pero que hoy
sólo se aplica a la membrana fetal interna. En español
se dijo amnion, pero actualmente es más frecuente expresarlo
como amnios, y bien merece la pena dedicar unas líneas al
tema de su terminación en "n" o en "s".
Hasta hace menos de un siglo, la causa más frecuente de muerte
por lesiones cutáneas extensas debidas a quemaduras, causticaciones
químicas y escaldados fue la hipotensión producida
por la pérdida de plasma a través de la superficie
dañada. Una destrucción dérmica del 25% del
cuerpo de una persona de 70 kilos de peso produce la pérdida
de unos 5 litros de plasma al día. Se ensayaron diversos
métodos para evitar esta pérdida: untado de las áreas
dañadas con manteca o con aceite, covertura con goma latex
o con parafina, etc. todo ello con mal resultado. En 1910 Davis
sugirió usar amnion placentario para cubrir estas lesiones
cutáneas, y 3 años más tarde Stern usó
la membrana amniótica para cubrir la superficies cutánea
en quemaduras corporales, y Sabella, quien trabajaba con Stern,
empleó el amnion y la superficie del cordón umbilical
en 5 casos de ulceraciones cutáneas extensas, obteniendo
buenos resultados.
Implante de placenta o placentoterapia
Implante de placenta
El Implante Placentario le devuelve energía a nuestro organismo
y mejora nuestro aspecto físico.
Es una comprobada técnica médica indicada particularmente
para reforzar la memoria, devolverle juventud al tejido cutáneo,
defendernos de las infecciones, equilibrar el sistema hormonal.
Historia de la Placentoterapia o Implante de placenta
El primer mandamiento del médico, desde el juramento de
Hipócrates, es el de no hacerle daño a su paciente
(primum non nocere). Es indispensable que las técnicas utilizadas
no comporten riesgos y no presenten efectos secundarios desagradables,
y la terapia con placenta humana, asegura el respeto a estos requisitos.
La Historia:
Comienza a mitad de los años treinta, cuando el oftalmólogo
ruso Filatov tuvo la idea de aprovechar las propiedades de la placenta
que, ya anteriormente, había podido constatar en situaciones
ocasionales. Había notado que numerosas mujeres que presentaban
enfermedades crónicas se sentían mejor durante los
últimos meses de embarazo y que ese estado de bienestar se
mantenía por varios meses después del parto, y hasta
se repetía en posteriores embarazos. Eso podía significar
que la placenta, además de mantener el embarazo hasta su
final, poseía una enorme capacidad terapéutica sobre
el organismo entero. Trabajando con los implantes de córnea,
Filatov había ya hecho otro descubrimiento: manteniendo en
el congelador las córneas en lugar de trasplantarlos inmediatamente,
el porcentaje de éxito aumentaba de manera espectacular.
Dedujo entonces que el sufrimiento tisular causado por las bajas
temperaturas producía sobre las células un estímulo
biológico que se manifestaba posteriormente favoreciendo
el éxito del trasplante.
Filatov concibió entonces la idea de aplicar el principio
del sufrimiento tisular a la placenta para aprovechar al máximo
sus ya reconocidas propiedades. Desde entonces millones de pacientes
han recibido preparados de placenta, tanto bajo forma de estracto
inyectable como de implante subcuténeo, sin que nadie jamás
haya manifestado efectos de sensibilación inmunológica.
De todos los preparados utilizados para revitalizar, solamente
la placente humana es totalmente libre de reacciones alérgicas.De
hecho, la placenta, tejido humano natural y universal, permite curar
de la misma manera tanto hombres como mujeres, sin riesgos de feminilización
para los primeros y masculinización para las segundas. En
ausencia de efectos hormonales, no presenta contraindicaciones de
edad, sexo o patología y puede asociarse a otras terapias.
Los efectos de la placenta sobre la fisiopatología
humana:
La placentoterapia no activa la célula, más bien
le devuelve el equilibrio metabólico; no comporta ningún
riesgo, al punto de poder ser utilizada hasta en pacientes cancerosos
como coadyuvante de otras terapias específicas. Los efectos
de la placentoterapia sobre los capilares son fácilmente
visibles, directamente sobre el fondo del ojo, el cual, ocho meses
después del tratamiento Filatov, muestra una mejoría
decisiva del estado vascular de la retina con la capilaroscopia
de efecto Doppler e indirectamente con la disminución del
VES (principal índice inflamatorio). En el impacto sobre
el sistema endocrino, la placenta ofrece la ventaja de tener el
mismo origen embriológico, el trofoblasto de la hipófisis,
produciendo un estímulo a nivel hipofisiario; y sobre la
glándula reguladora de todas las funciones neuroendocrinas
entre el sistema nervioso central y las glándulas endocrinas
periféricas.
Por lo tanto, la acción placentaria
produce un reequilibrio más que un estímulo puro y
simple.
Metodología:
Tras la segunda guerra mundial los escritos e ideas de Filatov
atravesaron el telón de acero político-militar y penetraron
en los hiperosmóticos países occidentales, donde su
uso se extendió. Algunos autores especificaron la importancia
de incluir el amnion de la placenta. El optimismo inicial se hizo
muy controvertido en los años siguientes, y prácticamente
la tisuoterapia feto-placentaria dejó de usarse en los países
de occidente, pero persistió en la URSS y países satélites,
donde con diversas variantes (amnio-corion, amnion, placenta con
o sin membranas fetales) persistió como estimulante tisular
o como cobertura mecánica. Curiosamente, el origen del big
bang del presente uso de la membrana amniótica en oftalmología
apareció hace tan sólo 10 años, y no por su
uso en quemaduras cutáneas y en cirugía ginecológica,
sino por una conexión directa de Rusia a HispanoAmérica
y después a NorteAmérica.
Los implantes de Placenta preparada con la técnica de Filatov
se han utilizado desde la época de los 40, principalmente
en Francia con Revitalización del metabolismo y patrimonio
celular, para retardar el envejecimiento prematuro, regeneración
masculina en andropausia y femenino en menopausia, Diabetes I-II,
Pie diabético, Insuficiencia Renal, Hipertensión arterial,
Artritis, Esclerodermia, Lupus eritematoso, Vitíligo, Psoriasis,
Envejecimiento prematuro, Calvicie, agotamiento físico, Síndrome
X y más de 80 enfermedades autoinmunes con una efectividad
máxima con mejoría con tendencia a la CURACIÓN.
Se realizarón estudios de investigación de estos implantes
de placenta Filatov en enfermedades Autoinmunes y Especialmente
en Diabetes Tipo I y Tipo II, Con excelentes resultados primero
en animales de laboratorio, posteriormente en Humanos en la Unidad
FES Iztacala UNAM desde 1988.
Durante estos 20 años de investigación se ha encontrado
la Mejoria clínica, disminuyendo el uso de hipoglucemiantes,
uso de insulina y disminución del uso de antihipertensivos,
los resultados sugieren que el implante subdérmico de placenta
Filatov, que actúa como una bomba reguladora de la glucosa
en Diabetes y del Sistema de Regulación de la Hipertensión
Arterial.
El la mayoría de los Casos con este implante Filatov, de
inicio mejoran y en la mayoría de los casos se revierten
los síntomas de las enfermedades tratadas, considerándose,
CURACIÓN EN DIABETES, HIPERTENSIÓN,ETC.
Cuando Filatov, después de la segunda guerra mundial, publicó
los resultados obtenidos con la terapia placentaria, la primera
reacción en occidente fue de estupor y rechazo. En un segundo
momento todos comenzaron a hacer Filatov; pero como no conocían
la preparación de la placenta y el procedimiento, cada uno
la preparaba según su propia receta y todas eran diferentes
entre sí. La respuesta fue una variedad de resultados diferentes
y contradictorios y que no correspondían con la casística
de Filatov, quien fue desacreditado y despreciado. Debido a ello,
la terapia placentaria cayó en el olvido, sin que esto impidiera
ulteriores experimentos aislados y, lógicamente, prihibidos
por la medicina oficial.
La dosis unitaria se presenta liofilizada con la fecha de preparación
impresa, el número de lote y la garantía de esterilización.
La vía indicada por Filatov para el injerto placentario es
el subcutáneo profundo, fácilmente realizable con
una intervención quirúrgica de menos de 6mm y con
anestecia local; no necesita recuperación y permite reincorporarse
inmediatamente a la propia actividad normal.
Los puntos se retiran a los ocho días.
Las indicaciones:
Son muy amplias justo porque el implante placentario constituye
una terapia de amplio espectro de acción. En línea
general son tratables las enfermedades crónicas, las relacionadas
con el envejecimiento, pero la placenta se utiliza muchísimo
en la preservación de la eficiencia física, estética
y síquica.
La duración de la acción del
injerto placentario es relativa a cada indicación personal.
El fragmento de placenta se manifiesta como un pequeño endurecimiento
correspondiente a la zona de su colocación; este endurecimiento
va desapareciendo lentamente al ser transformada, utilizada y consumida
por el organismo, tan rapidamente cuanto mayor es la necesidad.
Generalmente este período alcanza un año si el paciente
no presenta graves patologías, de lo contrario puede desaparecer
en mucho menos tiempo.
Cuando la actividad placentaria termina, el paciente regresa a
su estado inicial. Es necesario agregar que no se presentan fenómenos
de tolerancia, o sea, el organismo no se acostumbra a la placenta
y los efectos biológicos beneficiosos vuelven a presentarse
en cada implante sucesivo.
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